
Como suele suceder en estos tiempos, la información se actualizaba en tiempo real en los medios de comunicación y diarios digitales, sin embargo, en la web institucional de la Universidad de Navarra se echaba en falta información al respecto. Y ello a pesar de que en esta Universidad, uno de los centros con mayor prestigio es, precisamnete, la Facultad de Comunicación. Aunque las páginas web de las universidades españolas han mejorado mucho en la última década, aún tienen mucho que aprender de las que poseen las mejores universidades norteamericanas y europeas. Y uno de los aspectos en los que tenemos mucho que mejorar es en la comunicación corporativa, así como en la comunicación interna y externa ante situaciones de crisis.
No estaría de más que nos fijásemos en lo que sucede en algunas universidades norteamericanas, que cuentan con web específicas de información en casos de emergencia y con unos protocolos específicos para gestionar la comunicación interna en situaciones de crisis. Ignoro si estas estrategias se han puesto en marcha a raiz de las recientes masacres ocasionadas por estudiantes que hacen uso de sus armas de fuego en el recinto universitario, pero en cualquier caso, creo que podrían servirnos de guía para intentar mejorar los flujos d einformación interna y externa de nuestras universidades.
Como muestra vaya el botón de la prestigiosa Universidad de Washington, una de las veinte mejores del mundo, según el conocido (y no menos controvertido), ranking Shanghai. Esta Universidad cuenta con un canal de información web para situaciones de emergencia, en formato blog, con un diseño muy claro y abundante información (enlaces y recursos) para cualquier situación de emergencia. Además de la posibilidad de actualizar la información de forma constante, los miembros de la comunidad universitaria pueden darse de alta en los servicios de alerta por correo electrónico y SMS a los teléfonos móviles. Precisamente el mismo 30 de octubre en el que estallaba la bomba de ETA en el campus de la Universidad de Navarra, una situación de emergencia se vivía en la Universidad de Washington, al quemarse a lo bonzo un antiguo profesor, que padecía algún tipo de trastorno mental. Un vistazo al blog del UW Emergency Site permite comprobar cómo ni siquiera una de las universidades más prestigiosas del mundo hace omisión de su obligación de informar ante una situación de crisis, por dramática que ésta sea. No sólo deberíamos fijarnos en los modelos de financiación y de gobernabilidad de las mejores universidades, por citar sólo dos de las cosas que, por ahora, parecen obsesionar más a algunos responsables de la política universitaria en España.
No estaría de más que nos fijásemos en lo que sucede en algunas universidades norteamericanas, que cuentan con web específicas de información en casos de emergencia y con unos protocolos específicos para gestionar la comunicación interna en situaciones de crisis. Ignoro si estas estrategias se han puesto en marcha a raiz de las recientes masacres ocasionadas por estudiantes que hacen uso de sus armas de fuego en el recinto universitario, pero en cualquier caso, creo que podrían servirnos de guía para intentar mejorar los flujos d einformación interna y externa de nuestras universidades.
Como muestra vaya el botón de la prestigiosa Universidad de Washington, una de las veinte mejores del mundo, según el conocido (y no menos controvertido), ranking Shanghai. Esta Universidad cuenta con un canal de información web para situaciones de emergencia, en formato blog, con un diseño muy claro y abundante información (enlaces y recursos) para cualquier situación de emergencia. Además de la posibilidad de actualizar la información de forma constante, los miembros de la comunidad universitaria pueden darse de alta en los servicios de alerta por correo electrónico y SMS a los teléfonos móviles. Precisamente el mismo 30 de octubre en el que estallaba la bomba de ETA en el campus de la Universidad de Navarra, una situación de emergencia se vivía en la Universidad de Washington, al quemarse a lo bonzo un antiguo profesor, que padecía algún tipo de trastorno mental. Un vistazo al blog del UW Emergency Site permite comprobar cómo ni siquiera una de las universidades más prestigiosas del mundo hace omisión de su obligación de informar ante una situación de crisis, por dramática que ésta sea. No sólo deberíamos fijarnos en los modelos de financiación y de gobernabilidad de las mejores universidades, por citar sólo dos de las cosas que, por ahora, parecen obsesionar más a algunos responsables de la política universitaria en España.